Los críticos siempre sostuvieron que se trató de una estrategia de marketing y una pareja de "conveniencia" para ayudar a la imagen del dirigente Fuente: EFE

Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 9 de febrero de 2019 • 17:25

CIUDAD DE MÉXICO.- Lo que para unos era un matrimonio perfecto y para otros una estrategia de marketing para construir un candidato y afianzar un presidente, llegó a su fin. Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera se divorcian.

La ex primera dama confirmó la separación a través de su cuenta oficial de Instagram, solo dos meses después de que Peña Nieto concluyera su mandato como presidente de México.

"Lamento profundamente esta situación tan dolorosa para mí y para nuestros hijos. Por tal motivo he tomado la decisión de divorciarme", escribió la actriz que anunció su intención de recuperar "mi vida y mi carrera profesional".

La revista Hola había adelantado esta semana la noticia en un reportaje en el que aseguraba que la ruptura del matrimonio fue en diciembre. El sexenio del dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) comenzó el 1° de diciembre de 2012 y concluyó el 30 de noviembre de 2018.

El último acto público oficial de la pareja fue en la ceremonia del Grito de la Independencia el 15 de septiembre pasado, pero también se los vio juntos en enero en el funeral de un reconocido líder del PRI.

La actriz acompañó al dirigente político desde los tempranos días de la campaña electoral y puso fin al matrimonio dos meses después de abandonar la residencia presidencial
La actriz acompañó al dirigente político desde los tempranos días de la campaña electoral y puso fin al matrimonio dos meses después de abandonar la residencia presidencial Fuente: EFE

"A mi esposo, siempre le entregué con amor mi tiempo y esfuerzo para cumplir como esposa, compañera y madre. Hoy toda mi energía, fuerza y amor está enfocada en seguir siendo una buena madre, en recuperar mi vida y mi carrera profesional", agregó Rivera.

Según Hola, mantienen una relación "cordial". Mientras Peña Nieto y sus tres hijos permanecen en México, ella y los suyos trasladaron su residencia a Estados Unidos.

La exprimera dama, conocida como "La Gaviota" porque así se llamaba el personaje de la telenovela que la llevó a la fama, se casó con Peña Nieto en noviembre de 2010, cuando el político era gobernador del Estado de México.

Cuando Peña Nieto fue elegido candidato presidencial y durante toda la campaña electoral, Angélica Rivera fue la esposa perfecta. Para muchos se trató de una estrategia para borrar la mala prensa acaparada por el dirigente, tanto por las causas de la muerte de su primera esposa, como por las críticas que le lanzó una de sus ex amantes.

Según Los críticos de Peña Nieto, el presidente, que tenía los niveles más bajos de popularidad desde que se hacen ese tipo de encuestas, era un líder modelado por el PRI y la televisión para dar una imagen de renovación al partido. Su matrimonio con Rivera era parte de este presunto marketing para afianzarlo como presidenciable.

Concluido el mandato de Peña Nieto, el 1° de diciembre pasado, también concluyó el matrimonio. Era la crónica de una muerte anunciada. O así lo sostuvo al menos Salvador García Soto, columnista de El Universal. "Con la mudanza ya avanzada en Los Pinos (la casa de gobierno), también llega la noticia de que en la casa presidencial han comenzado formalmente los trámites de divorcio que oficializarían la separación y distanciamiento que ya lleva tiempo -señaló-. Así que con el fin del sexenio también terminará el cuento de hadas".

Agencia AP

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