Fuente: Archivo – Crédito: Jonathan Ernst/Reuters

El presidente se mostró irritado por la negativa de los demócratas a aceptar fondos para la construcción del muro Rafael Mathus Ruiz SEGUIR Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 10 de enero de 2019

WASHINGTON.- El presidente Donald Trump enfrentaba una creciente presión para levantar el "cierre" parcial del gobierno federal y volver a poner en pleno funcionamiento a la administración pública ante la férrea resistencia de los demócratas, que se mostraron determinados a negarle su prometido muro en la frontera sur del país.

La última reunión entre Trump y los demócratas en la Casa Blanca, ayer, terminó de la peor manera posible: el mandatario abandonó el encuentro cuando los líderes de la oposición en el Congreso, Chuck Schumer y Nancy Pelosi, volvieron a negarle el fondeo para iniciar la construcción del muro, o "barrera de acero", según la última versión oficial. Trump dijo luego en Twitter que todo había sido "una pérdida total de tiempo".

"Acabo de dejar una reunión con Chuck y Nancy, una pérdida total de tiempo. Pregunté qué sucederá en 30 días si abro las cosas rápidamente, ¿aprobarán una seguridad fronteriza que incluya un muro o una barrera de acero? Nancy dijo, no. Dije chau, chau, ¡nada más funciona!", tuiteó el mandatario.

Antenoche, Trump había brindado un duro discurso desde el Salón Oval de la Casa Blanca en el que recicló el mismo mensaje sobre la frontera con México que lo catapultó a la presidencia durante la última campaña. Pero la estrategia mediática pareció fracasar en su objetivo de conseguir un mayor respaldo político para la cruzada del magnate. Ayer, Trump fue al Congreso para dar otra señal de fortaleza y unidad partidaria junto a legisladores republicanos, quienes le dieron su apoyo pleno para reforzar la seguridad del país.

Pero el fracaso posterior en la reunión en la Casa Blanca tensó aun las divisiones políticas en Washington, y republicanos y demócratas terminaron otra vez encerrados en una puja política tirándose culpas unos a otros por la parálisis. Mientras, Estados Unidos quedó a la espera de una solución que, ayer, parecía más distante que nunca. Los republicanos acusaron a los demócratas de negarse a negociar cualquier acuerdo, y los demócratas le achacaron a Trump que no se puede gobernar con "rabietas".

Las últimas encuestas indican que alrededor de la mitad de los norteamericanos culpa a Trump por la parálisis parcial de la administración. Por el contrario, solo un tercio culpa a la oposición. Y si bien la construcción del muro recibe un respaldo del 41% del país, según un sondeo de Reuters, apenas el 25% respalda la estrategia oficial de "cerrar" el gobierno para obtener los fondos para construirlo.

Trump busca un desembolso inicial de unos 5000 millones de dólares para comenzar a construir "un muro o una barrera de acero" a cambio de acceder a firmar uno de los "parches" presupuestarios que republicanos y demócratas han acordado en el Congreso, y que permitirían continuar financiando las actividades del gobierno federal. Antenoche, al hablar por primera vez desde el Salón Oval, el mandatario pintó una realidad dramática, que sus críticos tildaron de propaganda política, y una "crisis fabricada".

"Esta es una crisis humanitaria, una crisis del corazón y una crisis del alma", dijo Trump.

El "cierre" parcial del gobierno cumplió ayer 18 días y, de no mediar ningún acuerdo, pasado mañana superará los 21 días y se convertirá en el más largo en la historia de la primera potencia global. El oficialismo juega una carrera contra el tiempo: con el paso de los días, los efectos del "cierre" comienzan a propagarse.

Ya hay 800.000 trabajadores federales que trabajan sin cobrar o fueron suspendidos. La Administración de Alimentos y Drogas (FDA, según sus siglas en inglés) reconoció que debió suspender inspecciones en la cadena alimentaria. Y la Administración Federal de Impuestos (IRS, según sus siglas en inglés) puede llegar a enfrentar problemas para girar los muy esperados reembolsos de impuestos si la parálisis continúa.

Trump ha dicho que está preparado para mantener el gobierno paralizado por "meses o años" con tal de obtener los fondos para construir la barrera en la frontera sur del país.

Por: Rafael Mathus Ruiz ¿Te gustó esta nota? Ver comentarios 0

Temas: El Mundo