El cartel de los principales países petroleros busca un acuerdo para mermar el ritmo de producción de barriles y que suba su precio Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 7 de diciembre de 2018

VIENA.- Tironeados entre los bajos precios internacionales y la presión de Donald Trump para que nadie se atreva a tocar el barril, los países de la OPEP intentaban avanzar ayer hacia un recorte de la producción de petróleo para devolverlo a un valor más afín a sus intereses y de los mercados, aunque se esperan duras negociaciones para definir el nivel y el ritmo del cambio.

En la primera jornada de la cumbre de dos días del cartel celebrada ayer en Viena, los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) -que representan un tercio de la producción mundial- reforzaron un consenso que compartían desde antes del encuentro: quieren recortar la producción. Ahora el grupo debe encontrar la fórmula que seduzca a un mercado volátil en el que los precios cayeron un 30% en dos meses.

"Buscamos una reducción suficiente para equilibrar el mercado", dijo el ministro de Energía saudita, Jaled al-Faleh, un peso pesado de la organización. Al-Faleh defendió una reducción de la producción de un millón de barriles por día. Pero este nivel, inferior a las expectativas de los mercados, provocó ayer una nueva caída de los precios. El barril de crudo Brent cayó incluso por debajo de los 60 dólares.

"Arabia Saudita sugirió una reducción de la producción más baja de lo que el consenso estimaba", explicó David Madden, analista de la firma CMC Markets.

Hoy, en el segundo y último día de la cumbre, está prevista una reunión entre los miembros de la OPEP y los países asociados, con Rusia a la cabeza, que representan en conjunto más de la mitad de la oferta mundial y van de la mano desde fines de 2016 en el acuerdo de limitar la producción.

El margen de maniobra de la OPEP es reducido, sin embargo, con una Arabia Saudita con pocas posibilidades de desafiar abiertamente a Trump luego de la indignación que generó el asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi en Estambul. El príncipe heredero del reino, Mohammed ben Salman, necesita tanto la protección de su aliado en la Casa Blanca como un barril más caro para llevar a cabo sus reformas económicas.

Trump, que presiona a la OPEP desde hace meses, instó anteayer una vez más al cartel a no hacer subir los precios, con la vista puesta en los consumidores norteamericanos. "¡El mundo no quiere precios del crudo más altos y tampoco los necesita!", tuiteó el magnate.

Si bien Riad tiene que encontrar un equilibrio frente a su poderoso aliado en la Casa Blanca, Al-Faleh indicó que el cartel no iba a dejarse dictar su conducta. Washington "no está en posición de decirnos lo que debemos hacer", dijo.

El recorte de producción se prolongará hasta 2019, según los expertos, pero lo que no se sabe es cuál será el volumen de reducción y a partir de qué nivel de partida. El ministro de Petróleo iraní, Bijan Namdar Zanganeh, estimó que la mayoría de los países de la OPEP se decantaban por un precio de "entre 60 y 70 dólares" el barril.

Agencias DPA, AFP y Reuters

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Temas: El Mundo