Balbi fue la cara visible de la Armada durante los días más agitados de la búsqueda del ARA San Juan

Mariano De Vedia SEGUIR Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 8 de noviembre de 2018 • 10:18

El capitán Enrique Antonio Balbi, la cara visible de la Armada desde la trágica desaparición del submarino ARA San Juan, dejó su papel de vocero de la fuerza y se prepara para asumir en los próximos días como agregado naval en la embajada argentina en los Estados Unidos. La designación fue dispuesta por el presidente Mauricio Macri, mediante el decreto 916/2018, y comprende también la función de asesor militar de la Misión Permanente ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

Balbi, de 53 años, se desempeñaba desde 2015 como director de Comunicación Institucional de la Armada y cobró notoriedad en noviembre del año pasado, cuando pasó a ser el rostro de la emisión diaria de los partes navales oficiales por la trágica desaparición del submarino, que se hundió en el mar con sus 44 tripulantes a bordo. Tiene formación como submarinista, por lo que conocía a muchos de ellos. Fue comandante del ARA Salta y director de la Escuela de Submarinos y Buceo en la Base Naval de Mar del Plata. Formado en una familia naval, su padre, Américo Balbi, fue también submarinista y murió cuando el flamante agregado naval tenía 15 años de edad.

En medio de la incertidumbre por el destino de los 44 tripulantes, llegó a dar varias veces dos conferencias de prensa por día y sus apariciones se ajustaron a la transmisión de información rigurosa y precisa sobre la búsqueda del ARA San Juan y la relación de la Armada con los familiares, sin salirse de los canales formales, privilegiando el apego a la estricta formalidad, tratando de evitar las especulaciones y derivaciones de la crisis en el seno de la fuerza.

Con más de 30 años en la actividad naval, carácter sereno y afable con los periodistas, Balbi cursó un programa de comunicación institucional en la Universidad Austral y también completó un posgrado en Gestión del riesgo en desastres en la Universidad del Salvador. Fue jefe de Operaciones de la Fuerza de Submarinos, con sede en Mar del Plata. Y ejerció la docencia en la Escuela Naval Militar, además de cultivar en su momento la práctica del rugby.

Está casado con Patricia Jarrige -también hija de un capitán de la Armada- tiene tres hijos (Belén y los mellizos Matías y Nicolás) y vive en Olivos, aunque la crisis del submarino lo llevó a permanecer días y noches enteras en el edificio Libertad.

Antes de que impactara la tragedia del ARA San Juan, en noviembre de 2017, se estaba definiendo su probable nombramiento como agregado naval en México, posibilidad que en ese momento se frustró. Ahora, como agregado naval en EE. UU. y asesor en la Misión Permanente ante la OEA, Balbi reemplazará al comodoro naval Carlos M. Allievi y formará parte de la misión de la embajada, en momentos en que el gobierno de Mauricio Macri tiene expectativas por consolidar su relación con su colega norteamericano Donald Trump.

Por: Mariano De Vedia ¿Te gustó esta nota? Ver comentarios 0

Temas: Política