Las lluvias torrenciales provocaron anegaciones repentinas en la isla Silvia Pisani SEGUIR Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 11 de octubre de 2018

MADRID.- Habitualmente es un destino soñado, con el encanto de sus playas mediterráneas y sus calas bañadas por el sol. Pero todo eso se volvió pesadilla en la isla balear de Mallorca, luego del temporal que arrasó varias localidades y causó por lo menos diez muertos, muchos heridos y enormes daños materiales.

"Estamos todos movilizados para atender la emergencia", informaron en el Palacio de La Moncloa, la sede del gobierno español. El presidente Pedro Sánchez alteró su agenda para dirigirse de inmediato al lugar. Dijo durante una visita que el área afectada debería declararse "zona catastrófica".

Los principales daños se registraron en la localidad de Sant Llorenc des Cardassar, unos 60 kilómetros al este de Palma de Mallorca, donde el agua acumulada bajó desde los cerros cercanos arrastrando todo a su paso y generando imágenes de pesadilla: autos que flotaban en medio de la marea junto con restos de viviendas en medio de la correntada.

"Todo fue muy rápido, no tuvimos tiempo de hacer nada", dijeron vecinos afectados. A pesar de que había advertencia de lluvias, nadie esperaba lo que finalmente ocurrió. Fue ese efecto sorpresa el que agravó las consecuencias.

Algunas de las víctimas murieron ahogadas en sus casas luego de que quedaran aisladas. Otro de los muertos, de 71 años, tenía movilidad reducida y en vano esperó que alguien lo rescatara. También murió un exalcalde de la localidad. La única persona que seguía desaparecida ayer era un chico de 5 años, que estaba con su madre, cuyo cadáver fue encontrado por rescatistas.

Por: Silvia Pisani ¿Te gustó esta nota? Ver comentarios 0

Temas: El Mundo