Sebastián Fest SEGUIR Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 10 de octubre de 2018 • 16:40

Hablar de democracia con el príncipe Alberto de Mónaco puede no tener sentido. O en realidad sí, en realidad es útil, porque confirma lo que podría intuirse, al igual que cuando surge el tema de la transformación del olimpismo. Donde en cambio sorprende uno de los grandes protagonistas de la prensa rosa en las últimas décadas es al hablar de los selfie sticks y los atunes. Cuatro veces deportista olímpico, el jefe del minúsculo Estado sobre la Costa Azul estuvo en Buenos Aires para la asamblea general del Comité Olímpico Internacional (COI), y esos pocos días en el país le dejaron una impresión tan buena, que cree que la ciudad puede aspirar al premio mayor dentro de unos años.

Durante la entrevista con LA NACION, el príncipe mira una foto en el celular del periodista y esboza una sonrisa leve. "Sí, esto fue unas pocas semanas atrás, lo disfrutamos, fue fantástico, estoy muy orgullosos de ellos". Alberto Alejandro Luis Pedro Grimaldi, tal su nombre completo, habla de una foto de cuatro semanas atrás en la que se ve en el primer día de colegio a sus dos hijos menores, Gabriela de Mónaco y Jaime de Mónaco, que es el príncipe heredero.

El primer día de clases de los hijos del Príncipe Alberto de Mónaco Crédito: Instagram

Pero el hijo de Grace Kelly, el hombre que sedujo a Brooke Shields o Claudia Schiffer, es reservadísimo a la hora de hablar de Charlene Wittstock, la nadadora sudafricana que es desde hace siete años su esposa. Alberto tiene ya 60 años, y Charlene cumplió con el contrato prenupcial en el que se obligaba a darle un heredero al príncipe en un plazo de cinco años a partir de la boda en 2011. Ahí están los rubísimos Jaime y Gabriela. Hay otros dos hijos, extramatrimoniales, a los que Alberto reconoció, pero que no integran la línea sucesoria en la Casa de los Grimaldi.

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Happy Birthday Daddy

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Al príncipe le gusta Argentina, le trae buenos recuerdos. "Esta es mi cuarta vez en el país, vine sobre todo por cuestiones olímpicas. Fui parte de la comisión evaluadora cuando Buenos Aires fue candidata a sede de los Juegos de 2004, pasé también por aquí para ir a Uruguay, estuve en Bariloche", enumera Alberto, que en sus años más jóvenes supo además frecuentar Punta del Este.

Al príncipe, que es uno de los miembros más incisivos y detallistas del COI, le gustó mucho lo que vio en los Juegos de la juventud que se están celebrando en Buenos Aires. Y hay que creerle, porque cuando algo no le agrada en el mundo olímpico, lo dice. Lo saben bien, por ejemplo, en Madrid, cuya candidatura para 2012 fue golpeada duramente con una pregunta a fondo del monegasco en las horas previas a la elección ganada por Londres.

"Creo que hay un gran entusiasmo y respuesta a estos Juegos en Buenos Aires, muchos más de lo que nadie hubiera imaginado en el COI. Creo que el plan era muy bueno, un plan sostenible y que beneficia al desarrollo del deporte en la ciudad", destaca, antes de entrar en la hipótesis de unos Juegos Olímpicos "de los grandes" en 2032.

"Es un salto grande el que hay que dar entre los Juegos de la juventud y los 'grandes', y hay consideraciones económicas en juego, eso ustedes lo saben muy bien. Pero parece ser que las cosas están bien encaminadas para que la Argentina en el futuro aspire a ser sede de los Juegos".

En Argentina con Gloria Marra (Directiva AMA), María Eugenia Rubinelli (Presidente y fundadora AMA) y Michele Rubinelli (Vice Presidente y Fundador AMA)
En Argentina con Gloria Marra (Directiva AMA), María Eugenia Rubinelli (Presidente y fundadora AMA) y Michele Rubinelli (Vice Presidente y Fundador AMA) Crédito: Stephan Maggi /COM

Tokio 2020 incorporará el surf, el skate y la escalada, tres deportes inéditos para el programa olímpico. En Buenos Aires se está viendo incluso breakdance y diversas variantes de deportes tradicionales, como el básquet de tres o el handball de playa. El príncipe cree que en este aspecto sería bueno pisar el freno.

"En general creo que debemos abrirnos a cambios en el programa olímpico, sí, pero no hay que sobrerreaccionar ante deportes que son populares hoy y quizás no lo sean a medio y largo plazo. Tenemos que ser muy cuidadosos de no subirnos a modas. No hay que sobrerreacionar porque creamos que es la manera de seducir a la juventud o a un determinado segmento de la población. Los Juegos de la juventud son una posibilidad de testear diferentes formatos y deportes. Aquí hay muchos equipos mixtos, y eso me parece una gran idea, los atletas lo disfrutan. Y desde la terraza de la habitación de mi hotel (en Puerto Madero) veía el remo, que está en el corazón de la ciudad, algo que habitualmente no sucede".

Guillermo Vilas fue una presencia frecuente en la vida del príncipe, que es un buen tenista, y no solo porque saliera con su hermana Carolina. El tenista más grande de la historia argentina está instalado desde hace tiempo en Mónaco junto a su familia, aunque Alberto dice no haberlo notado hasta ahora. "No creo que esté mucho por ahí, porque no lo veo mucho. Suele venir a la apertura del Abierto de tenis de Montecarlo, pero no lo he visto últimamente. Me vi, eso sí, aquí en Buenos Aires con Gabriela Sabatini. La conozco bien, sigue estando en forma y siendo una hermosa mujer, creo que es una gran embajadora para la Argentina y el deporte".

Mónaco, que tras los atentados del 11 de septiembre estuvo en la mira del Parlamento francés por lavado de dinero, viene buscando cambiar su imagen desde que Alberto sucedió a su padre, Rainiero, al frente del Estado. "La ética no se divide, dinero y virtud deben conjugarse permanentemente", dijo en 2005 en un mensaje a sus compatriotas. Pero Alberto es un príncipe, y eso es evidente cuando se entra a conversar sobre democracia y formas de Estado.

¿Recomendaría la monarquía como sistema a otros países? Alberto cree que no. "No se puede generalizar a todos los países. Funciona para países pequeños con una cierta tradición y estructura social, pero es lo mismo que la democracia, la democracia plena quizás no sea la solución para todos los países del mundo. Pero hay que asegurar procesos democráticos".

¿Qué quiere decir con eso? "Lo que quiero decir es que las monarquías, si es una monarquía constitucional, tiene muchísimas ventajas. Una de las ventajas es que permite planificar a largo plazo gracias a la estabilidad que genera el jefe del Estado. Es fenomenal si tienes una visión a largo plazo".

El príncipe tuvo algunas actividades sociales durante su paso por Buenos Aires. Una fue con los integrantes de la Association Monaco Argentina (AMA), que lo agasajaron con una cena y un show de tango en Recoleta. Y en otro encuentro se vio con la ex modelo Valeria Mazza y su esposo Alejandro Gravier, que difundieron el encuentro en redes sociales. Su mejor amigo argentino es, sin embargo, otro, un ex deportista de invierno, de la especialidad del skeleton, con el que trabó amistad en los Juegos de Salt Lake City 2002.

Alberto sonríe levemente cuando se le pregunta si alguna vez soñó con no ser eso, príncipe, si se entusiasmó con la idea de ser un hombre "común".

"Pensé en ser diferentes cosas en mi vida, sí. Pero estoy muy feliz de trabajar para una organización internacional como esta (se refiere al COI). He sido increíblemente afortunado en mi vida, y me dio muchas oportunidades y ventajas, me siento privilegiado. Pero también puedes llegar a tener privilegios si trabajas duro y eres exitoso en alguna otra cosa".

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Crown Prince Jacques accompanies his parents, Their Serene Highnesses Prince Albert II and Princess Charlene, as they invite @asmonaco to a celebratory cocktail at the Palace. The young Prince is fascinated by the trophy awarded to @asmonaco for winning the @ligue1 French Championship. Photo: Eric Mathon / Palais Princier

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Su alteza serenísima, tal el título que precede a su nombre, se mueve entre lo sublime de su posición y lo pedestre de algunos intereses, por eso tiene opinión formada sobre uno de los grandes fenómenos de los últimos años: los selfie sticks. Decir que los detesta no es exagerar.

"Creo que los selfie sticks son la mayor expresión del narcisismo. No los prohibí, pero el tema es que pueden ser usados también como armas, y ha sucedido, no en Mónaco, pero sí en otros sitios. Te pueden dar incluso un golpe en la cabeza con uno de esos (ríe). El tema es que andar caminando mostrándote a vos mismo y los alrededores es fantástico para hacer una película casera, pero implica mostrarse uno en vez de mostrar otras cosas. Cuando saco fotos no me gusta aparecer en las fotos, me gusta sacar fotos de las cosas que veo".

Mónaco no sería lo mismo sin el Mediterráneo, y ese mar está en peligro, sobre todo sus atunes, destaca el príncipe al meterse con el rumor de que se niega a comer atún.

"No comí atún por un tiempo, porque hay especies en peligro y no hay volumen suficiente. Se está recuperando en el Mediterráneo, por eso es que no vendemos el atún rojo del Mediterráneo en Mónaco, porque estuvo a punto de extinguirse. Trabajamos en eso con mi fundación y se lo incluyó en la lista de prohibición. Ahora permitimos a nuestros pescadores en Mónaco pescar hasta una cierta cantidad y trabajamos para que los restaurantes de Mónaco durante unos años no lo incluyeran en el menú. Por eso no comía atún, no es que sea alérgico o que no me guste".

Aclarada la duda del atún, el príncipe confirma por qué es para muchos el terror del COI a la hora de dar su opinión. Que lo digan los responsables de Tokio 2020: "Hay otro aspecto del atún, y es que desafortunadamente puede contener muchos contaminantes, no sólo plásticos. En el Pacífico Norte se han hecho pruebas en los atunes, después del accidente de Fukushima, y tienen un alto nivel de radiactividad".

Alberto de Mónaco en Argentina
Alberto de Mónaco en Argentina Fuente: LA NACION – Crédito: Aníbal Greco

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