Copa Libertadores Sin Comienzo

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Santos

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Rodolfo Chisleanchi SEGUIR Comentar (0) Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 21 de agosto de 2018 • 13:40

La de este martes será una noche muy especial para Independiente . No solo porque volverá a jugar un partido de octavos de final de Copa Libertadores después de 23 años de abstinencia, sino porque no podía haberte tocado en suerte un rival con mayor dosis de seducción para celebrar el regreso. Llega el Santos a Avellaneda, y la simple mención del club brasileño dispara los recuerdos y despierta la mitología. El encuentro, desde las 21.45, será arbitrado por Diego Haro y televisado por Fox Sports.

Para el hincha Rojo, cualquiera sea su edad, el Santos es una foto en blanco y negro allá por 1964, la leyenda de una remontada memorable y el punto de partida de una historia que sigue vigente.

Llega el Santos, y aunque los que van a pisar hoy el césped del Libertadores de América tengan apellidos más terrenales que aquellos ilustres de antaño -y los vestidos de rojo generen ciertas dudas después de la pálida imagen mostrada el viernes en Rosario-, el corazón de Independiente se acelera y los espíritus de quienes firmaron el acta de nacimiento de lo que más tarde se denominaría como "la mística del Rey de Copas" tienen asegurada su platea de preferencia.

Toriani; Ferreiro, Guzmán y Rolan; Mori y Maldonado; Bernao, Mura, Suárez, Mario Rodríguez y Savoy. El mismo equipo, repetido el 15 y el 22 de julio del lejano 1964 logró lo que parecía imposible: eliminar en semifinales al Santos bicampeón de las ediciones '62 y '63 de la Copa. Y si bien el Rojo ganó ambos partidos fue el de ida, disputado en el estadio Maracaná, el que torcería para siempre el rumbo de la entidad de Avellaneda.

Sin embargo, y como suele suceder a menudo, una cosa es la historia con sus datos objetivos y otra, la mitología que se construye alrededor. Aun a riesgo de ir contra corriente, nunca está de más rememorar los hechos tal como fueron.

El Santos "de Pelé" era por entonces el indiscutible mejor equipo del mundo. Venía de hacer doblete en la Libertadores y la Intercontinental y contaba con una delantera de ensueño: Dorval (o Mengálvio), Lima, Coutinho, Pelé y Pepe. Pero el enfrentamiento ante Independiente lo encontró en un momento bien diferente.

Por un lado, porque el choque coincidió con una serie de lesionados importantes en sus filas (Pelé y Coutinho entre ellos). Por el otro, porque sus dirigentes empezaban a descubrir que al club le resultaba mucho más rentable el marketing que los títulos.

La edición del 64 iniciaría la lenta despedida del Santos de la Copa. Si todos sus encuentros como local en la Copa del 62 los había disputado en su reducto de Vila Belmiro, en el 63 la directiva empezó a buscar estadios de mayor capacidad. Primero se eligió el Pacaembú de San Pablo para las semifinales (Vila Belmiro había sido suspendido por incidentes en la final del año anterior); después no le importó viajar hasta el gigantesco Maracaná de Río de Janeiro -500 kilómetros de distancia- para la final ante Boca. Contra el Rojo se tomó la decisión de repetir el escenario. Fue una idea equivocada: apenas 24.000 personas se distribuyeron en unas tribunas con capacidad para 150.000.

La alineación, por otra parte, tuvo poco que ver con la habitual. La delantera en el cotejo de ida estuvo compuesta por Noriva, Peixinho, Almir, Rossi y Pepe. Una semana más tarde en la Doble Visera jugaron Peixinho, Lima, Toninho Guerreiro, Almir y Pepe. Además, todas las crónicas resaltan la muy baja forma física de Zito, el hombre que movía los hilos en el medio de la cancha. En conclusión, aquel Santos era una fotocopia algo descolorida del "mejor equipo del mundo" y anticipó lo que vendría.

El conjunto de Pelé, que seguía sumando campeonatos a nivel local, volvió a jugar la Libertadores al año siguiente (cayó ante Peñarol en las semifinales, 2-1 en un desempate en la cancha de River) y dijo "nunca más": aunque le correspondía por méritos renunció a participar en las Copas del 66, el 67 y el 69. Prefirió convertirse en una especie de "Globetrotters" del fútbol y recaudar millones paseando su fama por el mundo durante la mayor parte del año.

Nada de esto, por supuesto, altera el mito. Las gestas no solo se escriben con datos. Lo concreto es que el 15 de julio de 1964 Independiente perdía 0-2 ante el Santos en el Maracaná y acabó ganando 3-2 con un gol de Suárez a un minuto del final. Si no estaban los titulares, al fin y al cabo era un problema de los brasileños.

Este martes tampoco jugará Pelé. Y resulta relativo saber de antemano que el conjunto brasileño tuvo el sábado su mejor partido de los últimos meses (3-0 al Recife) o que Burdisso-Gastón Silva, pese a su floja actuación ante Newell's, repetirán como centrales titulares en el equipo de Holan ante la baja por sanción de Franco y Figal.

Para los hinchas del Rojo solo importa que este martes por la noche hay un Independiente-Santos por la Copa Libertadores. Y sobre todo, que los espíritus de la mística andarán sin dudas en Avellaneda.

Probables formaciones

Independiente: Campaña; Bustos, Burdisso, Gastón Silva, Sánchez Miño; Domingo, Francisco Silva; Cerutti o Silvio Romero, Hernández, Meza; Gigliotti. DT: Ariel Holan.

Santos: Vanderlei; Víctor Ferraz, Lucas Gustavo Henrique, Dodó; Carlos Sánchez, Alison, Bryan Ruiz o Jean Mota; Derlis González, Gabriel, Eduardo Sasha. DT: Cuca.

Por: Rodolfo Chisleanchi

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