La medida afecta a las compañías europeas e internacionales; busca ampliar el bloqueo al régimen Comentar (0) Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 8 de agosto de 2018

WASHINGTON.- Tras entrar en vigor sus nuevas sanciones contra Irán por su programa nuclear, el presidente Donald Trump advirtió ayer que castigará a cualquier empresa extranjera que comercie con la república islámica, a las que les impedirá hacer negocios con Estados Unidos.

Luego de definirlas como su aporte a la "paz mundial", Trump dijo en su cuenta de Twitter que las sanciones eran las "más mordaces jamás impuestas" y dijo que "en noviembre pasarán incluso a otro nivel".

Irán descartó una oferta de último momento del gobierno norteamericano para iniciar conversaciones, diciendo que no podía negociar mientras Washington desconozca el acuerdo de 2015 que levantó las sanciones sobre Teherán a cambio de que frenara su programa nuclear.

"Si apuñalas a alguien y luego dices que quieres conversar, lo primero que tienes que hacer es dejar el cuchillo", afirmó el presidente iraní Hassan Rohani en un discurso transmitido en vivo por la televisión estatal.

El paquete de medidas del gobierno norteamericano podría paralizar aún más la golpeada economía iraní con el creciente riesgo de levantamientos populares.

Trump decidió este año retirar a su país del acuerdo, ignorando los pedidos de otras potencias mundiales que copatrocinaron el pacto, entre ellas destacados aliados europeos como Gran Bretaña, Francia y Alemania, así como Rusia y China.

Con la esperanza de persuadir a Teherán para que continúe respetando los términos del acuerdo, los países europeos prometieron que intentarían mitigar el impacto de las sanciones e instaron a sus firmas a no irse. No obstante, las empresas europeas se retiraron de Irán, argumentando que no podían arriesgar sus negocios en Estados Unidos.

En realidad, Washington reconoce que Irán cumplió con los términos del acuerdo alcanzado en 2015 bajo el mandato de Barack Obama, pero considera que ese trato fue demasiado indulgente y por eso pide su renegociación.

Irán sostiene que continuará respetando el acuerdo por ahora si otros países lo ayudan a protegerse del impacto económico de la decisión norteamericana. Las sanciones apuntan a las compras de Irán de dólares, el comercio de metales y otras transacciones que van desde el carbón, el software industrial hasta el sector automotriz.

Ayer subieron los precios globales del crudo por temor a que las sanciones afecten al suministro mundial, aunque las duras medidas contra las exportaciones petroleras iraníes no entrarán en vigor hasta dentro de cuatro meses.

Gran Bretaña, Francia, Alemania y la Unión Europea (UE) como bloque lamentaron anteayer "profundamente la reimposición de sanciones".

En efecto, son pocas las firmas estadounidenses que hacen negocios en Irán, así que el impacto de las sanciones depende sobre todo de la capacidad de Washington para bloquear las operaciones en la república islámica de compañías europeas y asiáticas.

Entre las grandes empresas europeas que ya suspendieron sus planes de inversión en Irán están la petrolera francesa Total y grandes automotrices como PSA y Renault.

"Cesamos nuestras ya limitadas actividades en Irán de acuerdo con las sanciones aplicables", dijo también el fabricante alemán de autos y camiones Daimler.

A la cabeza de los desafíos contra Trump se plantó la responsable de la política exterior de la UE, la italiana Federica Mogherini, con un llamamiento a las empresas europeas a seguir adelante con su negocio y sus inversiones en Irán.

"No teman a las amenazas porque los apoyaremos; Europa no permitirá que muera el histórico acuerdo nuclear iraní de 2015", enfatizó la canciller de la UE.

Polémica por el paseo de la fama

La estrella del presidente Donald Trump en el Paseo de la Fama volvió a quedar en el centro de la controversia después de que el consejo municipal de West Hollywood pidió ayer retirarla del Hollywood Boulevard, en Los Ángeles. En el pedido, aprobado por unanimidad, se argumentó que el comportamiento de Trump frente a las mujeres, los inmigrantes y su rechazo a la lucha contra el cambio climático no se condicen con los valores de la región. Los miembros del consejo municipal presentarán su petición a la ciudad de Los Ángeles y a la Cámara de Comercio de Hollywood, que maneja el famoso Paseo de la Fama. En una primera reacción, la Cámara de Comercio dijo que por el momento no hay planes para retirar ninguna estrella, pero que se analizará el pedido. Trump la recibió en 2007 por sus programas televisivos. Las más de 2600 estrellas del Paseo de la Fama son de mármol y bronce, y están impresas sobre una placa de hormigón.

Agencias Reuters y ANSA

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