La Legislatura de la ciudad votó limitar la cantidad de vehículos permitidos de la ascendente compañía de transporte de pasajeros Fuente: AFP

Comentar (0) Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 8 de agosto de 2018 • 20:01

NUEVA YORK (The New York Times).- Aunque Uber se convirtió en uno de los mayores éxitos de Silicon Valley y cambió la manera en que se traslada la gente, la empresa siempre ha estado bajo la lupa de los organismos reguladores de Estados Unidos. A Uber también le ha costado superar su imagen de empresa dispuesta a crecer a cualquier costo, sin importar el impacto que tenga en las ciudades.

La gigante de las aplicaciones tecnológicas sufrió hoy un duro revés en su mayor mercado dentro de Estados Unidos, cuando la Legislatura de la Ciudad de Nueva York votó la suspensión de nuevas licencias para vehículos de Uber y de otros servicios de traslados, en lo que podría convertirse en un modelo a seguir para otras ciudades que buscan la manera de ponerle riendas a la compañía.

La Legislatura aprobó un paquete de normas que frena durante un año la concesión de nuevas licencias para Uber y otros servicios de traslado, mientras la ciudad estudia a fondo las implicancias de esta industria en auge. La legislación también autoriza a la ciudad a imponer un salario mínimo por hora para los conductores.

La nueva reglamentación convierte a Nueva York en la primera gran ciudad de Estados Unidos que restringe la cantidad de vehículos de ese tipo de servicios y que establece un marco de tarifas para los choferes. La firme postura de Nueva York plantea interrogantes sobre el futuro crecimiento de Uber, que ha sido valuada en 62.000 millones de dólares y que planea salir a cotizar en bolsa a partir de 2019.

Como en otras ciudades del mundo, los taxistas son los principales adversarios de Uber en Nueva York y montaron protestas en su contra
Como en otras ciudades del mundo, los taxistas son los principales adversarios de Uber en Nueva York y montaron protestas en su contra Fuente: AFP

El alcalde Bill de Blasio y el presidente de la legislatura, Corey Johnson, dicen que la nueva normativa pondrá freno a la creciente congestión vehicular y mejorará el ingreso de los conductores.

"Estamos suspendiendo el otorgamiento de nuevas licencias en una industria a la que se le permitió proliferar sin los controles y regulaciones apropiadas", dijo Johnson, y agregó que la normativa no reduce el servicio que ya existe.

Sin embargo, Uber advirtió a sus usuarios que la normativa resultará en un aumento de los precios y en esperas más largas, cuando la empresa no pueda enfrentar el aumento de la demanda. Las aplicaciones como Uber se han convertido en una opción alternativa crucial para los neoyorquinos, que son rehenes de las constantes demoras de los subtes de Nueva York.

La batalla sobre el futuro de Uber en Nueva York se vio impulsado, en parte, por la creciente preocupación que impera entre los choferes por su inseguridad financiera, un problema que quedó al desnudo en los últimos meses tras el suicidio de seis conductores. Un nutrido grupo de choferes se congregó el martes frente a la Legislatura antes de la votación, con carteles con los seis nombres.

En Londres, el mercado europeo más lucrativo de Europa para Uber, la empresa acaba de recuperar su licencia de taxi, después de que aceptara atenerse a regulaciones más estrictas, incluida la obligación de brindar datos sobre el tránsito a las autoridades de la ciudad. Uber también ha enfrentado batallas legales en otras ciudades norteamericanas, como Austin, Texas, y en países como Canadá, Italia y Brasil.

También como en otras ciudades del mundo, los miles de usuarios de Uber serán los principales perjudicados por la nueva restricción
También como en otras ciudades del mundo, los miles de usuarios de Uber serán los principales perjudicados por la nueva restricción

El flamante CEO de la empresa, Dara Khosrowshahi, está embarcado en una campaña global de seducción para revertir la imagen de la empresa tras una serie de polémicas, incluidas las denuncias por discriminación por género y acoso sexual.

Uber criticó la decisión de la Legislatura neoyorquina pero dijo que la empresa intentará seguir abasteciendo la creciente demanda a pesar del freno a la incorporación de nuevas vehículos.

"La suspensión por 12 meses a las nuevas licencias pondrá en riesgo una de las pocas opciones confiables de transporte, mientras que no hará nada por mejorar los subtes o aliviar el tránsito", dijo en un comunicado el vocero de la empresa, Josh Gold.

Uber señaló que la empresa saldrá inmediatamente a la caza de decenas de miles de vehículos que ya tienen licencia pero que trabajan para otros servicios, y que tratarán de reclutarlos para Uber. También recalcó que seguirá presionando por otro tipo de soluciones, como el "recargo por congestionamiento", destinado a disuadir a los conductores de ingresar a los barrios más abigarrados de Manhattan y que necesitaría de la aprobación de la Legislatura.

Ya en 2015, el demócrata De Blasio había intentado infructuosamente ponerle un límite a Uber. Según datos de la ciudad, entonces había 63.000 vehículos de Uber y servicios similares, y ahora creció hasta superar los 100.000 autos.

Si Nueva York establece un salario mínimo de 17,22 dólares netos la hora para los choferes, los ingresos de los mismos aumentarían un 22,5 por ciento promedio, según estudios de economistas independientes.

El negocio de los taxis también se vio diezmado por el auge de Uber. En los últimos años, el precio de una licencia de taxi en Nueva York se desplomó de más de 1 millón de dólares a menos de 200.000 dólares.ß

(Traducción de Jaime Arrambide)

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