Foto: RollingStone/ Eugenio Mazzinghi

Cristian Aldana entró esposado a la primera audiencia del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°25 de la Ciudad de Buenos Aires y caminó frente a seis de las siete mujeres que lo denunciaron por abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal y corrupción de menores. Sentadas en una hilera de butacas de frente a los jueces, ellas estaban abrazadas, con actitud firme, mientras el silencio en la sala era total.

Aldana se sentó al lado de sus dos abogados, Rodolfo Patiño y Silvina Parodi. De remera de los Ramones blanca y saco negro, cruzó miradas con una de las denunciantes que estaban a su derecha y después colocó la vista siempre para adelante, con la mirada perdida. No hizo ningún gesto. Frente él estaban todos los abogados querellantes: Sofia Lanzilotta y Esteban Galli del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a víctimas de delitos de la Defensoría General de la Nación, en representación de seis de las denunciantes; Gabriela Conver, abogada particular de una de ellas; el fiscal Guillermo Pérez La Fuente, y Gabriela Solari de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM).

La secretaria del TOC comenzó a leer el requerimiento de elevación de juicio y nombró las situaciones aberrantes que las siete mujeres denunciaron haber vivido con el cantante de El Otro Yo entre 1999 y 2010, cuando ellas tenían entre 13 y 18 años. Una de las chicas, A., se quebró en el medio de la lectura de las imputaciones y tuvo que salir de la audiencia por un rato, antes de prestar testimonio.

La última vez que A. vio a Aldana fue en 2016 cuando apareció disfrazado de monja en la marcha 'Ya no nos callamos más' en el Obelisco. La habían organizado un grupo de chicas a raíz de las denuncias públicas al músico y al cantante de La Ola Que Quería Ser Chau, Miguel Del Pópolo, en contra los abusos sexuales en el ámbito del rock. Esa vez el líder de El Otro Yo fue con una guitarra a cantar "el amor disipa al odio".

Hoy, Aldana bajó de una camioneta del Servicio Penitenciario Federal e ingresó a los tribunales de la calle Paraguay 1536 dos horas más tarde de lo previsto, después de recorrer 61 kilómetros desde el Penal de Marcos Paz, donde está detenido desde el 22 de diciembre de 2016 con prisión preventiva-. La Policía lo escoltó mientras le gritaban "violador" y "pedófilo".

La audiencia debía comenzar a las 10 pero no lo hizo hasta las 13. En la espera, los abogados del músico fueron al mostrador del Tribunal con diez testigos, aunque no estaban citados a declarar, entre ellos la mujer y la hermana del acusado, la bajista de El Otro Yo María Fernanda Aldana.

En la lectura del requerimiento del juicio, el fiscal argumentó manipulación, intimación y violencia por parte de Aldana en las relaciones que tuvo con las siete chicas. "Aprovechando la adoración de sus seguidoras y su inmadurez sexual mantuvo relaciones sexuales ejerciendo violencia psíquica y física a las menores. Dirigía los actos sexuales donde las obligaba a tener relaciones entre ellas y actos en conjunto, las obligaba colocándoles utensilios de cocina en la vagina o ano frente al resto de los participantes, así como orinó y defecó sobre una de las menores, siendo todos actos perpetrados para demostrar su predominio y de esta forma intimidar a las damnificadas, a quienes le hizo creer que tenían una relación especial y que el resto de la sociedad no entendería y por eso les pedía que guardaran el secreto", leyó la secretaria del TOC. A su vez, se le imputa que haya corrompido el normal desarrollo sexual de las víctimas. La querella le sumó un agravante más a su imputación: por haberle causado grave daño en la salud física y mental a las denunciantes.

Aldana no testificó, aunque dijo que tenía muchas ganas de hablar, pero por consejo de su abogado no lo iba a hacer. Por eso leyeron la declaración que había dado cuando ordenaron su detención, donde niega los hechos. En la primera audiencia declararon cuatro de las denunciantes, tres de ellas solicitaron que no sea público y hacerlo sin tener a Aldana a tan corta distancia. Una de ellas no estuvo presente porque vive en el exterior.

El jueves continuará la audiencia con más declaraciones de las denunciantes y se prevé un proceso largo, ya que hay más de 100 testigos en la causa. Los jueces que actuarán son Rodolfo Bustos Lambert, Ana Dieta de Herrero y Rodolfo Goerner. El músico, por los cargos que le imputan, puede recibir una pena de hasta 20 años de cárcel.