En la línea de discos "maduros" que están editando los íconos del rap español que pisan los 40 (Kase.O, SFDK, Falsalarma), Tote King hace igual de bien o mejor todo lo que ya hizo, como en "Puzzle", "Bartleby & Co.", "N.T.F." y esa "carta" a su padre muerto en la que le habla como a un amigo, "Mi colega". Pero la analogía con LeBron James del título (el jugador veterano que todavía la rompe) no es tan buena cuando Tote se lanza de forma atlética contra sus compatriotas del trap, en tracks como el doble "Woh! (Part 2)"/"El serranito" ("tú estás aquí por el bajón cultural del país") o "Tonto", y parece un rey molesto por una mosca teniendo delante un banquete.