0 12 de febrero de 2018

CÚCUTA, Colombia.- Para Gregory Hernández, de 26 años, Chile es El Dorado de sus sueños. Y si no, la Argentina. El joven de Los Teques, en el estado central de Miranda, lucha todos los días para reunir peso a peso y pagar el precio de su viaje a lo que él está seguro de que será una vida nueva. Lleva más de un año y todavía le falta mucho. Las suplencias en un restaurante y "todo lo que me ofrezcan" apenas le dan para pagar 450.000 pesos (153 dólares) de alquiler y para comer.

En su casa duermen hoy tres amigas, recién llegadas de Caracas, que comparten una colchoneta en el suelo. Llevan tres días en la calle, como "tinteras", vendedoras de café. Lo justo para ayudar a su amigo con el alquiler.

"Tenía una vida cómoda, un buen trabajo. Era bueno en lo que hacía, tratamiento de cuero y esas vainas. Pero un día todo se puso oscuro: cerraron la empresa, no había más trabajo, no encontrábamos comida?", relata el joven.

Pese a lucha diaria por sobrevivir, sabe que no puede volver a Venezuela. Pero a veces lo supera la rabia y cambia de sueño mental: "¿Y si nos fuéramos todos para allá y convenciéramos a nuestros hermanos para salir todos a la calle? ¿Y no será que los norteamericanos finalmente tomarán el país como están diciendo en los noticieros?".

Para más sufrimiento, la mujer a la que ayudaba en el negocio como cadete ya le debe más de 150.000 pesos. "Estoy enojado, voy a ir cobrar. Ese es mi dinero, así jamás podré seguir viaje", concluye de camino a cobrar su deuda.

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