El clima, los ríos y las montañas atraen por su energía a los viajeros que buscan volver renovados de las vacaciones Crédito: Shutterstock

Gabriela Origlia SEGUIR 0 21 de enero de 2018 • 00:47

CORDOBA. No sólo el relieve, el clima y los ríos atraen a los visitantes a esta provincia; hay zonas que convocan por su "energía" especial que permite -dicen- ganar tranquilidad y concentración. Así como muchos buscan fiestas, noche y música, otros eligen espacios para los "des". Desconectarse, desestresarse y desintoxicarse.

Capilla del Monte

100 kilómetros al norte de la capital provincial en Punilla, es la meca del turismo espiritual (y también de quienes esperan coincidir, en su visita, con un ovni). El cerro Uritorco es el principal convocante para el misterio y la aventura; considerado sagrado por los comechingones hoy es escenario para yoga, meditaciones y excursiones místicas.

Esconde las leyendas de l a ciudad intraterrena de Erks, cuyos habitantes provenían del fondo de la tierra y de los caballeros templarios que llegaron para esconder el Santo Grial, la Cruz y el Bastón de Mando. En la zona hay centros de todas las prácticas alternativas que se busquen y también templos donde replicar sistemas de meditación orientales.

En el Dhama Viriya (centro de meditación vipassana) por estos días se realiza un taller del que participa gente de distintos puntos del país (se agotaron los cupos);

Fabián Rosso, responsable del templo tántrico Shiva Shakti que hace 22 años funciona en Capilla del Monte, cuenta que también recibe gente de diferentes partes del mundo "por la accesibilidad a todas las líneas de aprendizaje". Se refiere a la roja -difundida por Osho-; la negra (que trabaja la trascendencia) y la blanca (ayuda a los desbloqueos emocionales).

Espacios destinados a encontrarse con la tranquilidad y la naturaleza
Espacios destinados a encontrarse con la tranquilidad y la naturaleza Crédito: Gentileza Prensa

"No se trata de venir en esta época y probarlo -dice-. Es un aprendizaje que debe continuar; lo bueno es que este entorno ayuda a desenchufarse. En estos meses vienen muchos a conocer al lugar, a charlar y se enciende la chispa. Después regresan para los talleres y retiros".

Al pie de una de las laderas del Uritorco está el templo zen de Shobogenji, en cuyo dojo se realiza la práctica zazen (meditación sentado budista) dos veces al día; para los iniciados se reserva el domingo a la mañana. En verano, claro, hay más gente desde simples curiosos que intentan descubrir de qué se trata a quienes llegan con el propósito de compartir varios días con discípulos, monjes y laicos.

"Traslasierra es un valle sanador y musical", describe Amílcar Jiménez, miembro de Bienestar, un centro de medicina integrativa en Villas Las Rosas. La zona -donde se enlistan pequeños y pintorescos pueblos- registra una intensa actividad de iones con carga negativa (por la pureza del aire) lo que redunda en un mejor ánimo.

La buena alimentación es otro de los ejes del turismo saludable; un camino para desintoxicarse
La buena alimentación es otro de los ejes del turismo saludable; un camino para desintoxicarse Crédito: Gentileza Prensa

Jiménez admite que cada vez hay "más avidez" de los visitantes por buscar caminos que la ayuden a bajar los niveles de estrés. "Llegan con alertas, en búsqueda de reconectarse". En el espacio intentan un equilibrio integral a través de rutinas de desintoxicación, alimentación vegana, masajes, caminatas, yoga, memoria celular y rutina de revitalización.

Además de los tratamientos puntuales que eligen, los visitantes de las sierras admiten que les gustaría "contagiarse" del estilo de vida de estos pueblos donde redescubren los efectos revitalizantes de la naturaleza. Claro que, en la mayoría de los casos, continuarán sus rutinas en ciudades ruidosas y contaminadas, donde deberán intentar preservar lo aprendido en los talleres o cursos que realizaron.

Otros destinos

"El verano es un buen momento para gratificarse con estas prácticas -explica Gladys Cipolletta, del centro holístico Flor de Loto en Anisacate-. Hay un impase en la actividad y muchos se dan cuenta de cómo están, del estres, de lo que vienen corriendo y entonces buscan 'algo' que los ayude a sentirse mejor".

Como todos sus colegas, entiende que unos pocos días de cambio "ayudan, pero hay que profundizar más, hay que prolongar las prácticas para que el alivio sea duradero". Hay quienes salen de caminata y terminan sumándose a una clase de yoga o a un taller de mandalas porque disponen del tiempo que, en otras circunstancias, no tienen.

El clima, los ríos y las montañas atraen por su energía a los viajeros que buscan volver renovados de las vacaciones
El clima, los ríos y las montañas atraen por su energía a los viajeros que buscan volver renovados de las vacaciones Crédito: Gentileza Prensa

San Marcos Sierras es otro de los lugares cordobeses con "halo mágico", un pueblo de calles de tierra y casas de colores que "tiene lugar para todos, combina todo" según dice Pranadá, coordinadora de la posada naturista y centro Osho, Arco Iris.

Su nombre -que no usa hace años- es Silvia Chiti. Vivió una década en California y anduvo otros 20 años por el mundo. "Elegí San Marcos por su idiosincrasia, su libertad, porque es un viaje cultural donde muchos vienen 'casualmente' y terminan con prácticas que ni se les había ocurrido".

Aunque "buscadores" hay siempre, a partir de diciembre se multiplican. "Está bueno que pase esto, que encuentren, que descubran que se inicien". Las meditaciones activas de Osho están entre las actividades más elegidas, aunque también se puede optar por la biodecodificación, sesione de renacimiento o tarot zen.

"Todo colabora a romper trabas emocionales, pero no hay que moverse en base a las modas, con gente que sólo fue entrenada un rato, sin experiencia de terapeutas -advierte-. La clave es contener al que se acerca".

Por: Gabriela Origlia

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