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Lim corrió 120 kilómetros contra las represas. Foto: Jorge Yanicelli

EL CALAFATE.- Rafael Lim tiene 41 años y decidió correr 120 km para transmitir su mensaje al mundo: que no construyan las represas sobre el río Santa Cruz, por eso decidió unir con su trote el glaciar Perito Moreno con el nacimiento del río. El 21 de diciembre, el día elegido para el desafío, no fue una fecha al azar, ese día se cumplieron 15 años de cuando un accidente de tránsito lo dejó postrado y en coma durante varios días. De la silla de ruedas pasó a correr entre las montañas.

Ya recuperado de la epopeya el corredor ultratrail o de montaña recuerda su historia ante La Nación. "Los médicos que me salvaron dicen que vivo de milagro", cuenta sonriente . Cuando camina parece que flota, cuando habla no se atropella, medita cada palabra y trata de dejar un mensaje claro. Los rastros de aquel terrible accidente no invisibles a los ojos.

Lim corrió entre paisajes muy bellos
Lim corrió entre paisajes muy bellos. Foto: Jorge Yanicelli

"Hoy, vuelvo a correr por la vida. Vida que me ayudaron a seguir viviendo. Hoy, corro por la libertad del Río Santa Cruz; porque aunque sea inevitable, quiero que mis hijos y mis nietos sepan cuál fue mi posición y cómo la hice saber", afirma Rafael Lim, hijo de padres coreanos, nacido en Buenos Aires y radicado aquí en el 2002, cuando un proyecto familiar lo motivó a quedarse.

Y así lo repitió como un mantra el pasado 21 de diciembre cuando a las 5 am, con la primera luz del alba inició su carrera en las pasarelas superiores del glaciar Perito Moreno con la vista puesta en el nacimiento del Río Santa Cruz. "Corría en silencio, en soledad, lloviznaba y caía un poco de aguanieve y me lancé a la carrera mas rápido de lo previsto, pero sentía una enorme libertad de poder correr en ese paisaje", relata hoy.

Lim corrió noche y día
Lim corrió noche y día. Foto: Jorge Yanicelli

Durante varios meses planificó y entrenó para la carrera en ruta, con lo cual tuvo que dejar la montaña, el escenario favorito para correr desde hace años, dice que es allí donde encuentra la mejor versión de si mismo. Para poder cumplir los 120 km que separan el glaciar con el nacimiento del último río de origen glaciar, contó con el apoyo de un amigo, Jorge Yanicelli, que en su auto, llevaba una heladera con bebidas y alimentos y cada 5 kilómetros lo esperaba para asistirlo.

Los primeros 30 kilómetros de carrera fueron dentro del Parque Nacional Los Glaciares "habíamos convenido con salir del Parque cerca de las 8 am y así lo hicimos, fueron unos 30km bastante rápidos (02h54´) y más sabiendo que aún faltaban 90km", recuerda ahora, el hombre que tiene en su registro una carrera de 100 millas (160 km) completados en el Parque Nacional Torres del Paine en Chile.

Una protesta sin molestar a nadie

En diciembre del 2002 viajaba en una combi y una mala maniobra del conductor en una ruta patagónica lo dejó en coma 3. Cuando despertó no podía casi moverse, ni hablar, ni se acordaba de nada. Y empezó una lenta recuperación, que incluyó aprender a caminar y a correr. Cada aniversario de su nueva oportunidad en esta vida, hace algo especial, y hoy eligió dejar un mensaje para que no se construyan las represas sobre el río Santa Cruz. Las obras, tras dos años de estar detenidas recomenzaron días pasados.

Una epopeya a favor de la ecología
Una epopeya a favor de la ecología. Foto: Jorge Yanicelli

"Corro porque es la manera que encontré para protestar, sin agravios, sin cánticos, sin ofender a nadie, y esperando que sea mi silencio el que haga más ruido. Por eso hoy, corro en paz y en libertad", asegura Rafael. Su pedido para que no se construyan las represas llegó de la mano de Yanicelli, quien integra el colectivo Río Santa Cruz Libre hasta el mar, integrado por vecinos de El Calafate y otras ciudades que se oponen a las represas.

Así Lim empezó a llevar la bandera de "Río Santa Cruz sin represas" a las cumbres de las montañas que rodean El Calafate donde entrena. "Un día Jorge me llevó a correr al río a principios de julio. Prácticamente corrí saltando puntas de flechas, vasijas y hachas esparcidas en un picadero," y explicó que desde ese día no tiene dudas en defender el legado arqueológico que hay en las márgenes del río.

Lim recorrió hermosos paisajes
Lim recorrió hermosos paisajes. Foto: Jorge Yanicelli

La carrera la hizo en dos tramos: Lim empezó a correr a las 5 de la mañana y le llevó 9hs16 minutos llegar a El Calafate, donde había gente esperándolo. Ya había corrido 78 km pero aún le faltaba correr 42 km más, una maratón. Aquí descansó 30 minutos, que incluyó un almuerzo de fideos con salchicha pomarola.

A las 21.30, tras 16 horas, culminó la carrera. Aún era de día en los largos atardeceres patagónicos. Pablo, el hijo de 8 años de Lim, lo acompañó en los últimos tramos de la carrera sobre la ruta nacional 40, donde concluyó, en el nacimiento del río Santa Cruz. Hasta allí llevó la bandera de un río libre de represas.