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En el turf, el hecho de que un jockey intente un movimiento para sacar ventaja en una carrera (modificar su línea de marcha en dirección del rival que está por superarlo, obstruirle el paso) es una maniobra de todos los días. Pero que un caballo intente morder a otro para evitar que le gane no es común.

Ocurrió en el hipódromo de Palermo, en el Clásico Cipol, sobre la pista de césped. Venía en la recta final para definir Willy Dubai y Hat Valor se le puso a la par, muy, muy cerca. Éste ya estaba dominándolo, entonces Willy Dubai le tiró el mordisco y Hat Valor se defendió.

Conclusión, mientras ambos se peleaban "los devoró el de afuera": Hat Mario, que atropelló a la derecha de los dos que parecían querer dirimir el resultado a los mordiscos, no corriendo más rápido, los pasó de largo, para ganar la carrera.

Después de que cruzaron el disco, Osvaldo Alderete, el jinete de Hat Mario, "el mordido", pareció recriminarle la acción a Gonzalo Hahn, jockey de Willy Dubai, "el mordedor". Pero la cuestión quedó allí. A diferencia de lo que ocurre con los que llevan las riendas, que suelen ser suspendidos cuando se verifican infracciones como las mencionadas al principio, estos sangre pura de carrera no sufrieron consecuencias disciplinarias.

Excepto que la hayan seguido con alguna otra reacción en las duchas (equinas), pero ya sería más insólito que lo que ocurrió en la pista.

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