0

En países que funcionan de forma diferente a la Argentina, Jorge Sampaoli sería hoy ya un desocupado. Son sociedades en las que las figuras públicas se benefician de su status siempre que acepten una carga implícita, la de dar el ejemplo.

¿Quiere esto decir que la AFA debe echar al técnico de la selección por la abominable frase que le dedicó a un policía? No, la Argentina es la Argentina y Sampaoli dirige aquí, no en Alemania, Japón o Suecia. No tiene por qué ser mejor que el promedio de la población. Otra cosa sería que el técnico de la selección considere que no tiene nada que decir. Ahí sí que estaría en problemas, porque su figura no resiste sin una explicación clara y una disculpa sincera.

En ese camino puede ayudarlo Claudio Tapia, el presidente de la AFA, que cometería también un error si deja pasar el hecho como una anécdota del fin de semana de Navidad.

Es mucho más que eso. La infausta frase ("¡Boludo, ganás cien pesos por mes, gil!") revela una mirada del mundo inaceptable. No se la puede permitir el fútbol argentino, mucho menos la sociedad argentina.

Faltan detalles de lo que sucedió en la madrugada del domingo en Casilda, entre otras razones porque los agentes encargados del control no labraron infracción ni acta alguna. Pero la frase de Sampaoli es inquietantemente inequívoca: como el agente no hizo lo que él esperaba, el técnico de la selección optó por denigrarlo tirándole en la cara todo su poder y superioridad económica. Eso no habla bien de él, uno de los hombres más importantes e influyentes del país. Cualquiera que dirija la selección lo es.

Pero todos tenemos derecho a equivocarnos, también Sampaoli. A más tardar hoy, cuando tome conciencia de que ensució el buen nombre de la selección y de que muchos en el país lo miran con recelo, el técnico tendrá la oportunidad de cerrar las cosas con el menor daño posible.

Suele decirse que además de ser, hay que parecer. A veces, sin embargo, es al revés: además de parecer, hay que ser.

Amante de las frases complejas y del exceso de palabras, Sampaoli no necesita esta vez ni de una cosa ni de la otra para salir del brete y recuperar esa imagen por la que vive obsesionado. No le queda más alternativa que decir "me equivoqué, pido disculpas" para seguir soñando con jugar la final del 15 de julio en el estadio Luzhniki de Moscú, meta de tantos y tantos que ganan cien pesos.

En esta nota:Jorge Sampaoli

Más sobre Jorge Sampaoli, DT de la selección

Paso a paso: siete puntos para conocer más de la vergonzosa reacción de Jorge Sampaoli en Casilda

Aseguran que Jorge Sampaoli presentó un pedido de disculpas ante las autoridades por su grave incidente con un policía en Casilda

Qué dijeron los diarios del mundo de la vergonzosa pelea de Jorge Sampaoli con un policía

La reacción más insensible y poco doctoral de Sampaoli

La reacción más insensible y poco doctoral de Sampaoli

El DT del seleccionado protagonizó un insólito incidente tras un control de alcoholemia en Casilda,El enfoque

El vergonzoso incidente que protagonizó Jorge Sampaoli con un policía en Casilda