Alison Mosshart y Jamie Hince.
Foto: Kenneth Capello

"Definitivamente amo la guitarra eléctrica", dice Alison Mosshart antes de largar una risotada. Mientras habla de Ash & Ice, el último disco de The Skills lanzado el año pasado, la cantante americana asegura estar atravesada por el impulso primal del rock and roll, ese que absorbió de bandas de cabecera como The Stooges, The Velvet Underground y Fugazi. Sin embargo, el quinto disco del dúo que completa el guitarrista británico Jamie Hince, expone su versión más camaleónica, con un rock oscuro cargado de texturas opacas y nuevos ritmos como el dancehall y el R&B. "Pero la guitarra siempre está", remarca la también cantante de The Dead Weather. "Es un elemento privilegiado en nuestra música. Siempre."

En una nueva visita al país (el domingo 17 de septiembre), en el medio de una gira mundial que los tiene en la ruta desde hace 15 meses, The Kills presentará en el patio del Konex las canciones de amor torturado de su nuevo disco. "Ahí está nuestra verdad", dice Mosshart sobre la performance enérgica del grupo. "Estar arriba del escenario para mí es la mejor parte de todo esto. Amo estar tocando delante de la gente, creo que el contacto con el público transmite una energía que hace que la música mejore. Nunca una canción vuelve a ser la misma."

¿Cómo fue que llegaron hasta Ash & Ice, su disco más ecléctico?

Todos los discos tratamos de que sean diferentes. Pero en este caso el proceso fue muy especial: alquilamos una casa en Los Angeles y montamos allí un estudio, así que pudimos vivir y respirar todo ese proceso creativo. Nos despertábamos cada día y solo trabajábamos y trabajábamos. Fueron dos meses intensivos, de composición y grabación, en donde buscamos probar en diferentes direcciones, con nuevos instrumentos y nuevos ritmos. Queríamos dar con algo que nos resultara interesante y que también significara una dificultad, un desafío. Después nos fuimos a Nueva York, a los Electric Lady Studios, escuchamos todo lo que habíamos hecho y no lo podíamos creer. No sabíamos qué era lo que teníamos y fue sumamente gratificante lo que encontramos. Fue un periplo interesante, porque lo fui componiendo entre viajes por Londres, Seattle y Nashville, y lo grabamos en Los Angeles y Nueva York. Así que es un disco que está hecho en todos lados.

Son un grupo que está en estado de tour constante, ¿eso facilita o entorpece el proceso creativo?

Es verdad, nosotros giramos mucho realmente. Los últimos diez años estuvimos girando, y puntualmente en estos últimos 15 meses lo hemos pasado de gira por todo el mundo. Eso es muy loco: el "non-stop". Pero es lo que tenemos que hacer, porque la gente no compra tantos discos como para que uno pueda vivir de eso simplemente. Tenés que seguir trabajando y girando y girando y girando. Lo amo, está buenísimo, pero no ayuda mucho al proceso creativo. Ya empecé a componer un nuevo disco, pero sé que con las giras voy a tardar bastante hasta terminarlo. Los procesos se hacen demasiado largos, pero así es nuestra vida y no me quejo en absoluto.

¿Qué música escucharon durante las sesiones de Ash & Ice? ¿Algún disco de referencia?

Cada proceso creativo es especial y único, pero si hay algo que respeto es no escuchar música ajena cuando estoy trabajando en un disco mío. Trato de enfocarme en qué es lo me pasa a mí y hablar a través de ese sentimiento. Por eso mis canciones hablan tanto de amor y desamor (risas). Calculo que eso nos ayuda a tener un sonido bastante propio.

¿Estás en contacto con Jack White? ¿Tienen planes de hacer algo con The Dead Weather?

Siempre estamos en contacto con Jack, pero ahora mismo está muy difícil la situación. Dean [Fertita, guitarrista] acaba de sacar nuevo disco con Queens of the Stone Age y la banda parece que estará de gira por el resto de sus vidas. Es una lástima. El sonido que nosotros conseguimos con la banda fue único, se trataba del aporte especial de cada uno de sus elementos, y no tenemos intenciones de reemplazar a nadie. De todas formas, estoy segura que algo vamos a volver a hacer, no sé si dentro de diez años o el mes próximo.

Participaste en dos canciones de Concrete and Gold, el nuevo disco de Foo Fighters, ¿cómo fue esa experiencia?

Fue un gran honor que Dave me haya llamado y toda la aventura resultó muy divertida. También tocamos hace poco en un festival de verano en Portugal. Hicimos "La Dee Da", una de las nuevas canciones de ellos y fue explosivo. Esos chicos son grandes personas y son igual de divertidos arriba como abajo del escenario. ¡Y escucharme en un disco de Foo Fighters es genial!

Grabaste la canción "Blue Blood" para The Walking Dead. ¿Sos de mirar series?

No, la verdad que no mucho. Me gusta hacer música por cualquier motivo, así que cuando me pidieron que grabara esa canción para la serie me pareció súper divertido y también un gran honor. Me gusta interpretar canciones de otros, es un desafío probarme en obras ajenas y siempre termino encontrando algo nuevo de mí misma. Si alguien me llama con un estudio listo para grabar algo interesante, lo más probable es que pregunte a qué hora.