Tras poner a Calle 13 en pausa, el MC explica su debut solista, recuerda el origen de su activismo y cuenta por qué le aburre hacer hits.
Foto: Gaspar Kunis

Como líder de Calle 13, Residente vendió cientos de miles de discos y cosechó más Latin Grammy que cualquier otro artista en la historia. Pero cuando llegó la hora de grabar su debut solista, el rapero y productor decidió que necesitaba algo más. "No quiero sonar arrogante", le dice a Rolling Stone por teléfono, "pero es realmente muy fácil componer otro hit. Así que decidí viajar y rastrear mi ADN… usando la música". Un par de años atrás, Residente se hizo un test y descubrió que su herencia venía de lugares tan disímiles como su Puerto Rico natal, Armenia, Ghana y China, y decidió que estos resultados funcionarían como el marco conceptual de su nuevo proyecto, un LP acompañado de un documental y un libro, todos titulados Residente.

Tu música con Calle 13 ya abarcaba muchos géneros diferentes, pero para este proyecto fuiste al extremo: hay artistas que están infinitamente lejos de lo que se esperaba de vos, como las cantantes de ópera de Pekín.

Sí, la verdad es que no estaba tratando de hacer un álbum de world music, pero Residente es un disco muy singular. Soy rapero y también hago bases, pero estas bases son reales, con sonidos reales, no sampleados. Ultimamente, estoy shockeado por lo que escucho en la radio: ¡todo el mundo suena igual! Pasa lo mismo que con la comida chatarra. La gente está comiendo comida chatarra, pero es hora de darnos cuenta de que tenemos que empezar a comer mejor. Si no, nos vamos a morir.

Tenés más Grammy Latinos que cualquier otro artista. Sin embargo, suena como si hubieras aprendido muchas cosas haciendo este disco, no sólo sobre tu herencia genética, sino también sobre música en general.

Los Grammy son algo muy bueno en términos del negocio, obviamente. Todo eso ayuda. Pero cuando gané Disco del Año, yo no creía que mi disco fuera el mejor del año, porque eso sería ingenuo. Eso pasa mucho en Estados Unidos. Dicen que tienen el mejor Disco del Año y yo pienso: "¿Me están cargando? ¿Escucharon la música de otra gente de otros lugares del mundo?". Por supuesto que no, porque esos artistas no tienen la oportunidad de mostrarla.

En el primer tema, tu primo Lin-Manuel Miranda dice que ambos descienden de Gilberto Concepción de Gracia, el fundador del Partido de la Independencia en Puerto Rico. El activismo parece ser algo de familia.

Me crié en una casa con esos valores e ideales: ayudar a los otros, entenderlos y compartir todo con los demás, sin importar lo poco o mucho que tengas.

¿Ibas a protestas cuando eras chico?

Me acuerdo de ir a una huelga junto a mi papá, en defensa de los trabajadores de la electricidad. No sólo iba, también escribía carteles para protestas. Una vez, había un bosque seco que iban a bombardear; querían matar a toda la vida salvaje para construir un hotel. Así que acampamos ahí, con mi madrastra y mi papá, durante un par de días. Ellos nunca me obligaron a hacer cosas que yo no quisiera, pero por algún motivo, incluso desde chico, yo los entendía. No todo el mundo tiene esa educación. Tuve suerte. Y después, ya de más grande, una tarde fui a la Universidad de Puerto Rico, para pelear por una baja en los costos de la educación.

Siempre fuiste muy provocador, pero desde el principio de tu carrera con Calle 13, tu reputación de bromista y de fiestero era más grande que tu reputación como activista político.

Yo hablo de todo, absolutamente. Hablo de fiestas y de sexo, sí, pero también hice una canción que se llamaba "Querido FBI", porque habían matado a un tipo [Filiberto Ojeda Ríos] que peleó por nuestra independencia. El FBI lo mató el mismo día en el que festejamos que fuimos independientes durante ocho horas. ¡El mismo día! Ojeda Ríos tenía más o menos 74 años, y problemas cardíacos. Ni siquiera llamaron a un médico. Ese tipo de cosas pasan todo el tiempo en Puerto Rico, y no es algo nuevo: sucede desde hace mucho tiempo. Hicieron pruebas en nuestra isla con pastillas anticonceptivas, ensayos de bombas. Hay un montón de cosas que pasaron, y estoy seguro de que si los puertorriqueños estuvieran más informados, apoyarían la independencia.

¿Qué te llevó a remarcar tu activismo?

Con mi primer disco, sólo quería aprender a hacer un hit, incluso rompiendo las reglas de Sony. Al principio, me dijeron que usaba frases melódicas muy cortas, como en "Atrévete-te-te", que tiene 16 compases. Y fue un hitazo. Después de eso, pensé: "OK, ya sé cómo hacer un hit. Y es aburrido". Las prioridades de los músicos ahora son raras. Ya ni siquiera se ven como seres humanos. Quieren ser ídolos. Como en ese programa que se llama American Idol. ¿Por qué querés ser ídolo? Sos un trabajador más. Sos como un obrero de la construcción. Tenés la suerte de poder viajar y conocer el mundo y entenderlo y hacer música, incluso de hacer dinero con tu música. Pero seguís siendo un trabajador. Por supuesto, soy un artista, pero incluso yo tengo que recordarme a mí mismo que esto es un trabajo. Un trabajo que me gusta y que a veces no se siente como tal, pero lo que estoy tratando de decir es que no quiero sentirme como una estrella. Si más artistas hicieran lo mismo, su música no sería tan horrible.

Suzy Exposito